Una cocina para cada usuario

Publicado el 4 julio 2013
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Ya sean cocinas compactas, de estilo rústico, americanas, minimalistas o vintage, actualmente hay decenas de opciones a la hora de equipar la cocina con los muebles de cocina e ideas más variados. Sin embargo, pocos clientes se preocupan de hacerse la cuestión fundamental a la hora de hacernos con el modelo que mejor se adapta a nuestras necesidades: ¿Para qué quiero mi cocina? Y es que no es lo mismo contar con apenas media hora al día para cocinar que ser un verdadero “as de la cocina” que, además, gusta hacer de esta estancia un comedor para desayunar, comer o cenar. A continuación te ofrecemos una serie de consejos sobre cocinas para que te hagas con una cocina que se amolde como un guante, no sólo a lo que quieres, sino también a lo que precisas.

Visualiza la distribución

Las cocinas rectas son ideales para personas que no pasan mucho tiempo en la cocina ni la emplean como comedor. En este caso, una distribución en “L” es mucho más recomendable. Una cocina recta siempre se puede complementar con una isla central para gozar de una superficie de trabajo adicional. Para los verdaderos amantes de la cocina, lo mejor es una distribución en forma de U que nos dé movilidad, gran cantidad de recursos y posibilidades.

Calcula el espacio disponible

Tanto en el caso de las paredes como de las puertas y ventanas es necesario medir y marcar la distancia entre estos elementos y el resto de los que componen la habitación. En el caso de las paredes es necesario medir la distancia con el techo y el suelo en los diferentes puntos, así como entre la pared y los diferentes elementos adosados a ella (tuberías, equipos de calefacción…). En el caso de las ventanas hay que incluir el tamaño de los marcos y tener en cuenta el espacio lateral. No estaría de más intentar realizar un dibujo a modo de croquis para hacernos una idea más gráfica de cómo va a quedar la cocina ya terminada.

Juega con el color

Los colores neutros y claros son los más adecuados si vamos a pasar bastante tiempo en la cocina. Colores o tonalidades más vivas pueden resultar demasiado intensos para estancias prolongadas. Para cocinas pequeñas, emplear colores claros nos ayuda a dar una sensación de mayor amplitud, mientras que los tonos oscuros y los colores cálidos tienden a sugerir visualmente un mayor recogimiento.

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