Las telas

Publicado el 25 diciembre 2012
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La decoración del hogar implica mucho más que una mera selección de los revestimientos más adecuados para las paredes y el suelo. Mediante la incorporación de telas —cortinas, estores, tapicerías y cojines— se puede cambiar por completo la decoración y convertir una habitación sin vida en algo que posea calor y vitalidad.
Hay una gran variedad de telas de diferentes colores, dibujos, texturas y pesos. Los tejidos pueden ser delicados o toscos, con una superficie brillante o rugosa y ser ligeros o muy pesados. Las telas más pesadas —utilizadas sobre todo para cortinas y tapicerías— proporcionan una sensación de solidez, mientras que las finas tienen una caída graciosa que resulta ideal para accesorios y cortinas que llevan un drapeado holgado. Las telas muy estampadas o con mucha textura pueden emplearse como un punto de interés en la decoración; las que tienen diseños y colores tenues completan el esquema de colores elegido o aportan contrastes.

Las telas de la casa

Existen numerosas posibilidades a la hora de utilizar telas en el hogar. Si uno se confecciona sus propios complementos, podrá elegir los colores, diseños y telas que mejor complementen o contrasten con su propio esquema decorativo. Si tiene que arreglárselas con muebles viejos, puede darles nueva vida haciendo fundas, manteles o colchas con la tela que más le guste. Elegir la tela adecuada puede parecer una ardua tarea, pero pronto verá cómo no es difícil familiarizarse con las telas y sus cualidades específicas.

Fibras naturales

El algodón es la tela natural más usada. Es económico y fácil de coser y sus fibras son finas, bastante suaves y muy fuertes. Existe una enorme variedad de algodones en el mercado, que difieren en cuanto a su calidad, grosor, tejido, superficie y diseño. Algunos tienen un motivo tejido de un solo color y otros tienen un diseño impreso; unos, una superficie brillante y otros son lisos y sin brillo.
De los algodones que forman un dibujo por sí solos, el moaré es una buena opción como tela multicolor, ligera y económica, mientras que el damasco es una tela de un solo color, de peso medio y algo más costosa. Muchos terciopelos son de algodón 100%. Varían enormemente en lo que se refiere a su calidad y precio, y pueden ser lisos o tener un tejido rizado, llamado chenilla. Poseen una textura cálida y suave, pero pueden resultar difíciles de coser ya que tienden a acumularse pelusas en ellas.
Los algodones baratos de cuadros o rayas suelen tener una mezcla de fibra inglesa e india. Tenga cuidado, pues el color de algunas de ellas no es resistente ni duradero.
El chintz es una tela de algodón duradera, ligera y de tejido muy prieto, con un acabado brillante. Suele presentarse en colores lisos o con motivos florales y se utiliza generalmente para complementos en decoraciones informales.
El lino —una antigua fibra que se hace del tronco de la planta del lino— es otra fibra natural muy conocida. Posee una textura áspera y ligeramente desigual, y su apariencia es mate. Aunque es caro, sus largas fibras lo hacen fuerte y duradero.

Fibras sintéticas

Las telas con mezclas sintéticas también gustan mucho y son tremendamente versátiles. Son fuertes, resistentes al uso y relativamente baratas. Su principal desventaja es que tienden a atraer las partículas de suciedad.
La seda sintética es una tela ligera que tiene buena caída y se parece a la seda verdadera. Es económica y fácil de coser, y presenta numerosos colores lisos.
Los brocados son una mezcla sintética de más peso y mejor calidad a base de hilos mates y brillantes con tonos combinados o que contrastan entre sí. Se presentan en muy diversos colores, dibujos y grosores, lo que los hace muy adecuados para recubrir complementos.

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