Fundas

Publicado el 22 enero 2013
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Cuando vaya a redecorar su hogar, puede resultarle muy caro cambiar toda la decoración y es probable que tenga que incorporar algún mueble a su esquema inicial. Quizá tenga un sofá o una silla cuya estructura sea muy fuerte, pero que a usted le parezcan feos y andrajosos. Sin embargo, ¡no se desespere! Hacer fundas con una tela que armonice con los colores y dibujos de su esquema decorativo no es tan complicado como podría parecer y es una manera muy práctica y barata de dar nueva vida e interés a una habitación.

Elección de la tela
Existe una amplia variedad de telas de tapicería en el mercado, entre las que se puede elegir la que mejor se ajuste a nuestro esquema. Las hay de lino, chintz, terciopelo y muchas telas sintéticas. Asegúrese de que elige una tela fuerte y firmemente tejida que no se deforme.
Con las de colores lisos se trabaja más fácilmente, ya que no tienen dibujos que casar. Sin embargo, las telas con motivos muy pequeños son la elección más práctica para una casa familiar, ya que disimulan la marcas y quizá no necesiten casarse. Las telas con motivos florales muy atrevidos tienen mucho éxito pero hay que tener cuidado al cortar los dibujos, centrarlos y casarlos.

Fundas drapeadas
La solución más fácil para dar nueva vida a un sofá o sillón es comprar un trozo de tela bonita y colocarla sobre el mueble. La cantidad de tela que deberá dejar colgando o remeter dependerá del estilo de la habitación. Una manera de terminar la funda es añadiéndole un fleco o un adorno o galón comprado. Se puede conseguir un bonito drapeado con una colcha india o una manta tejida. Una manera de romper la extensión de una tela drapeada con holgura es cubrirla con una serie de cojines de colores vivos. Esto resulta muy eficaz si se utilizan restos de recortes de telas caras, como una seda o un brocado, para hacer cojines pequeños de distintos tamaños y formas.

Fundas sueltas
Las fundas sueltas no son difíciles de confeccionar y, con este método, se trabaja directamente sobre el sofá o silla. Colocando la tela del revés, de modo que pueda ajustar fácilmente las costuras, marque las líneas principales con jaboncillo y corte las piezas principales en forma de grandes rectángulo. Deje una generosa cantidad de tela y siéntese encima antes de cortarla para corregir el tamaño y la forma.
– Tome siempre las medidas en los puntos más anchos tanto a lo ancho como a lo largo y añada un margen de 5 cm para todas las costuras. Incluya tela extra para remeter alrededor del asiento y para casar motivos.
– Corte todos los paneles por el derecho de la tela y colóquelos sobre el sofá con el revés hacia arriba. Ajústelos con alfileres y marque las líneas de las costuras. Retire la tela e hilvane con puntadas largas y firmes, y quite después los alfileres. Antes de coser las costuras a máquina, siéntese en el sofá para asegurarse de que ha dejado tela suficiente como para que quede bien acabado.
– Puede colocar un vivo, del mismo color o de uno que contraste, para realzar la forma del sofá. Mida la longitud de las costuras que definen los bordes del mueble y cosa el vivo a mano sobre las costuras. También se puede utilizar un vivo escondido para hacer un falso dobladillo. Alise la funda colocándola en su posición sobre el sofá. Recorte todo alrededor el borde inferior no acabado e hilvane el vivo por el lado derecho de la tela. Quite la funda y cosa a máquina el vivo. Presione el vivo y cosa la costura por el revés de la tela.

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