Fisuras, grietas profundas y rayas o muescas pequeñas

Publicado el 7 julio 2013
Archivado en Ader | Salir del comentario

— Cuando las grietas o fisuras son profundas y no siguen una trayectoria rectilínea, la reparación se convierte en una tarea que se ha de realizar con sumo cuidado. En primer lugar habremos de conseguir una tira de madera que sea de un color parecido al de la madera que ha sufrido el deterioro que pretendemos subsanar. Algunos profesionales recomiendan verter cola blanca en la fisura en la que vamos a encajar la tira de madera. Pese a la buena unión que proporciona entre elementos de madera, es preciso señalar que para ciertas especies oleosas, como el olivo y la teca, es mejor utilizar otros adhesivos.
No debemos emplearla tampoco a la hora de reparar muebles u otros objetos que vayan a estar a la intemperie, dado que el agua puede llegar a deteriorar, incluso puede acabar neutralizando, las propiedades de esta substancia. Algunos autores aseguran además que no es la más apropiada para rellenar huecos u holguras.
Para tales empleos recomiendan las denominadas colas epóxidas o de poliéster (masillas). Pero volvamos al meollo del asunto. Tenemos una fisura, tenemos una tira de madera y tenemos la cola, la que sea. Vertemos la cola en la fisura, encajamos a presión la tira, y una vez se haya endurecido la unión, procedemos a cepillar la superficie. Una vez desbastado el arreglo —con una cuchilla o cúter podemos cortar la parte de la tira que exceda la superficie de la tabla reparada—, repasamos con papel de lija hasta pulir el acabado. Finalmente emplearemos la sustancia que consideremos oportuna para rematar la obra.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

— Las rayas y muescas pequeñas pueden rellenarse con masilla de tornero, substancia también denominada laca en barrita, masilla en barrita o cera de mueblista. El lápiz de goma laca —que así presenta el mercado, habitualmente, esa substancia— se parece a un lápiz grueso y sirve para pintar a lo largo de la línea de la raya que queremos hacer desaparecer. Para tratar las rayas más profundas, lo mejor es fundir un poco de la materia de la barrita con una cerilla. El goteo debe ir dirigido a una rasqueta de enmasillar que, previamente, también, habremos calentado. Extenderemos la substancia sobre la zona a tratar y restaremos los excesos utilizando un trapo de algodón. También podemos abordar una reparación como ésta haciendo nuestra propia masilla con cera de abeja y colorante. Cabe recordar, no obstante, que algunas rayas y marcas pequeñas son comúnmente aceptadas como propias de los muebles antiguos. En algunos casos, incluso, y por muy extremo que le pueda parecer al neófito, pueden llegar a ser consideradas como rasgos de identidad de un objeto.

Comentarios

No hay mas respuestas