¿Cómo tratar metales que se hallen a la intemperie?

Publicado el 28 agosto 2013
Archivado en Ader | Salir del comentario

Consejos generales
—En primer lugar eliminaremos los depósitos ligeros de oxido flotando con un estropajo metálico o con un papel abrasivo mojado en aguarrás. Si el óxido es abundante y la superficie del metal está picada, usaremos bien un cepillo normal de alambre, bien un cepillo circular adosado a una taladradora mecánica;

—contra las partículas flotantes, el uso de gafas protectoras siempre está recomendado. Una mascarilla que evite la inhalación directa de esas partículas, que evidentemente no benefician nuestra salud, tampoco está de más;

—si hay sitios demasiado profundos o demasiado curvados para el cepillo —si no alcanzamos, en fin, esos rincones que parecen esquivos a cualquier cosa menos al óxido—utilizaremos cualquier desoxidante fosfórico. Para sacarles un máximo rendimiento, será preciso entonces seguir al pie de la letra las instrucciones de uso que recomiende el propio fabricante. Del mismo modo, si la pieza metálica presenta superficies grabadas, que podrían resultar dañadas si frotásemos sobre ellas, optaremos por la inmersión del objeto en cuestión —si ello es posible—en un recipiente de plástico lleno de desoxidante. Algunos productos pueden atacar determinados metales: una simple lectura —de las instrucciones de uso—, un breve repaso, a las contraindicaciones, pueden sacarnos de dudas y evitar inútiles dispendios o comentarios insufribles: ha sido peor el remedio que la enfermedad;

— si apareciesen depósitos de grasa tras aplicar el producto desoxidante elegido, habría que proceder a limpiar las zonas que lo demanden con aguarrás y estropajo de alambre. Una vez limpio y seco el metal, aplicaremos otro producto: tapaporos. Para uso exterior general, muchos profesionales recomiendan el empleo de tapaporos de plombato cálcico, minio o fosfato de cinc (para uso interior resulta más apropiado el uso de tapaporos de fosfato de cinc, o de óxido rojo). Conviene prestar una atención especial a las grietas y sujeciones, y también a los bordes afilados y esquinas, donde con frecuencia aparecen los primeros síntomas de la oxidación.

metales1

Comentarios

No hay mas respuestas