Alternativas para desprender una capa de pintura

Publicado el 30 abril 2013
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Otra propuesta: para decapar un mueble barnizado algunos profesionales emplean —con guantes de piel, y no de plástico— un trapo empapado en gasolina. Es preciso insistir en el uso de guantes protectores, dado que algunos barnices —la goma laca, por ejemplo— al disolverse, forman un líquido muy pegajoso que se va acumulando en la mano, ensuciándola y formando costras al secarse. La substancia puede entrañar riesgos sanitarios: la piel es un órgano muy sensible y no merece la pena apostar la salud contra una silla. Una vez eliminada la capa de laca o barniz, lijaremos la superficie para proceder al barnizado más conveniente.

El decapado con sosa cáustica es especialmente eficaz en piezas grandes. Son mayoría los profesionales que consideran que debe llevarse a cabo al aire libre. Además, conviene tener siempre a mano una manguera de jardín. La protección de nuestro cuerpo es, así mismo, imprescindible: el uso de gafas, una indumentaria consistente y guantes de plástico (que no de goma) está especialmente recomendado. Para decapar podemos utilizar cualquier producto cáustico que se utilice para desatascar tuberías: la sosa es el más frecuentemente citado.

El procedimiento que se ha de seguir es el siguiente: añadimos un puñado del producto en cuestión a un litro de agua (o preparamos una pasta añadiendo harina y removiendo hasta que se espese). A continuación, aplicamos la solución obtenida con un estropajo o esponja sobre la superficie que deseamos decapar. La espuma significará que el producto químico está actuando. Si no sucede nada, podemos añadir más agua y esperar.

sosa

Si queremos acelerar los procesos anteriormente descritos, podemos rascar con un cepillo, con lo que aflojaremos la pintura, pero no dejaremos que la superficie tratada se seque. Una regadera de agua de rociado fino es idónea para ello.

Una variante de la misma técnica consiste en espolvorear cristales de sosa cústica directamente sobre la superficie que queremos decapar. En este caso conviene proceder de la siguiente manera: espolvorearemos uniformemente los cristales de sosa sobre la madera. A continuación verteremos agua muy caliente con una regadera de rociado fino. La espuma puede aparecer instantáneamente. Será preciso, siempre, tener mucho cuidado con los vapores nocivos. Si es necesario, puede repetirse la operación.

Una vez finalizado el proceso de decapado con sosa cáustica, es preciso lavar la pieza. Dado que la sosa ablanda la mayoría de las colas, conviene lavar a chorro todas las grietas, ensambles y entallas que presente el mueble tratado. Un lavado final con agua limpia neutralizada con una taza de vinagre zanja las operaciones de limpieza.

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